Los disturbios se vienen dando desde la semana pasada, cuando el fiscal Luciani pidió una condena contra de la Vicepresidenta de la Nación en el marco de la causa conocida como Vialidad

 

Hoy nuevamente un grupo de manifestantes volvió a concentrarse frente al departamento de Cristina Fernández, en el barrio porteño de Recoleta. De este modo la locación se convirtió, una vez más, en el centro indiscutido de la grieta política nacional.

Desde hace algunos días las calles de Recoleta son testigos del apoyo incondicional a la política por parte de agrupaciones simpatizantes y militantes. Pero el disgusto de los seguidores de la expresidenta escaló rápidamente cuando el sábado la zona amaneció vallada.

De este modo, el frío del sábado por la noche se mezcló con el calor de las protestas de los seguidores de Cristina cuando las fuerzas de seguridad porteñas reprimieron a los presentes en Juncal y Uruguay. A partir del enfrentamiento comenzaron a circular imágenes en las que se ve a efectivos de la policía porteña tratando de dispersar a la masa con chorros de agua e incluso un video en el que se oye a una persona perteneciente a las fuerzas de seguridad insultando al diputado Máximo Kirchner, quien intentaba llegar hasta el departamento de su madre.

El jefe de gabinete porteño, Felipe Miguel, defendió en una declaración radial el accionar de la policía, diciendo que “solo usó agua para disuadir y dispersar” pese a que quienes estuvieron en el lugar aseguraron que también hubo represión con gases lacrimógenos. Con relación a la violencia sostenida por el personal policial, dijo que “la Policía de la Ciudad actuó siempre, hubo detenidos por violentos y porque exceden el derecho a la manifestación por parte de aquellos que iban a manifestar en contra. El problema es que se empezó a dar una forma sostenida y planificada de manifestaciones en el domicilio a favor de la vicepresidenta. Militantes, gente que mandaban los intendentes, algunos sindicatos afines. Esto fue in crescendo”.

Mientras Cristina logra la unión indiscutida del peronismo, la tensión en el principal partido opositor crece. Esta vez fue Patricia Bullrich, titular del PRO, quien alzó la voz para criticar al operativo de Marcelo D’Alessandro durante los incidentes del sábado por la noche. El ministro de seguridad porteño no se quedó callado y respondió en referencia a su compañera de partido: “no sé por qué le es funcional al kirchnerismo”, agregando que “hay que dejar mezquindades políticas de lado y ser responsables con la función que cumplimos cada uno”.

También defendió las agresiones a Máximo Kirchner: “Bajo ningún punto de vista las imágenes muestran que le hayan pegado. Quisieron avasallar a la policía, quisieron pasar por encima con los militantes”.

Cristina Fernández de Kirchner agradeció el pasado sábado el apoyo de sus seguidores en un tweet publicado en su cuenta personal: